Flotando

Close your eyes, give me your hand, darling
Do you feel my heart beating
Do you understand?
Do you feel the same
Am I only dreaming, ah
Is this burning an eternal flame?

Es la canción perfecta para este momento. Estoy cayendo y al mismo tiempo siento que floto. Me siento como un astronouta en el espacio. Cayendo en cualquier dirección. En todas ellas. En ninguna. Houston, creo que tenemos un problema. Las piedras en mi espalda pesaban tanto que mi cuerpo sin ellas parece nadar entre las nubes. Sin embargo sé que el suelo está ahí y cuando lo alcance dolerá el golpe.

Soy capaz de ignorar esa parte racional porque no importa. Da igual que sepa lo que va a ocurrir porque no lo puedo evitar, así que elijo disfrutar del viaje y presto atención a la letra.

Cierro los ojos y me pregunto si me tenderías la mano en este momento. O cuándo fue la última vez, o si alguna fue de verdad o era sólo un papel que interpretabas mientras yo sentía el tacto de la marioneta que es tu cuerpo.

Sobre que escucharas o no los latidos de mi corazón no tengo duda de que sí. Pero los ignoraste, porque era más fácil. Los convertiste en la banda sonora que anunciaba mi llegada y acompañaba mi despedida, pero nada más. Decir que estaban ahí hubiera sido demasiado real, me hubiera convertido en algo más, en una persona de verdad. Un ser vivo que podía sentir, y eso no es lo que querías. Elegiste no comprender y yo elegí volar.

Y sí, claramente sí. I was only dreaming. Un sueño que dejó de serlo para convertirse en una pesadilla que me consumía. Un pesadilla hermosa, llena de color y falsa esperanza. Como el galgo que persigue a la liebre pero ignora que nunca la podrá alcanzar yo seguí durmiendo sumido en ese sueño fatal. Dormía siempre que podía para poder verte. A veces era un rato corto y otras parecía que lo eterno ardía entre nosotros.

Pero no era así. Se esfumó del todo si es que alguna vez estuvo y si no, eras más hábil con los hilos de lo que nunca habría podido imaginar. En un momento creí que me había enredado tanto en ellos que incluso me movías a mí a tu merced. Una segunda marioneta, desprovista de dueño, tirada en un rincón.

Me agarraste sin darme cuenta y me convertí en otro juguete. Uno de esos que acaban rotos y olvidados, esperando a que un día me quites el polvo y vuelvas a usarme.

Pero me rompiste y no, ya no funciono igual que antes. Y eso no te gusta. No me gusta. Y quiero irme lejos.

Y aquí estoy. Cayendo al vacío, flotando en el espacio. Flotando entre los hilos, cayendo en las redes de quiénes los manejan. ¿Cuánto tiempo ha pasado ya? ¿Cuánto queda por pasar? Incluso la idea del suelo parece interesante ahora, aunque sea sólo por el hecho de cambiar la situación.

Close your eyes, give me your hand, darling

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