Mascarada

   Estoy en un salón de baile ridículamente grande y donde todos los detalles están cuidados al máximo. La junta de las piezas de mármol del suelo que parece un río de oro líquido con infinitas bifurcaciones o los adornos que decoran la pared como si fuera un cuadro en sí misma son prueba de... Seguir leyendo →

El invierno

   Hacía ya tiempo que me había convertido en un súbdito más de la Princesa Invernal, y aún más desde que pudiera conocer la magia de sus palabras.    Todo comenzó a cuando llegó el invierno, fue entonces cuando empecé a oírla. Su voz era dulce y melosa. Tierna y juguetona, se movía entre las... Seguir leyendo →

Puertas

   Todo sale mal, una y otra vez. Mi consuelo es el autoengaño, la mentira de que algo mejor vendrá, que cuando se cierra una puerta se abre una ventana. Y a veces parece que sí, que puede ser, y empiezas a pensar en esa puerta cerrada con detenimiento y te das cuenta de que... Seguir leyendo →

Feliz Año Nuevo(?)

New Year New Me dicen. Yo no lo tengo tan claro. Creo que mañana cuando den las 12 campanadas seguiré siendo el mismo yo, aunque es cierto que no soy el mismo que acabó el año pasado. Han cambiado tantísimas cosas: vivir sólo, cambiar de carrera, de ciudad, salir del armario (a cachos, es algo... Seguir leyendo →

Las 4:00

   Eran las 4:00.    Ya las 4:00.    Sólo las 4:00.    Las tres veces he dicho lo mismo y al mismo tiempo no. Es un poco paradójico que un adverbio, una palabra que al fin y al cabo no es más que algo intangible, condicione tanto la percepción que tenemos del mundo que... Seguir leyendo →

7 segundos

   Siete segundos. En siete segundos caben una vida entera o toda una eternidad condensada.  En el primero estás asustado. No, es más que eso, estás muerto de miedo. No sabes cómo has llegado allí, todo es confuso a tu alrededor. Tus músculos se agarrotan y pierdes el control sobre tu propio cuerpo. «¿Cómo puedo... Seguir leyendo →

El barco de vela

Estaba cansado de que jugaran con él, de que le dieran golpes y patadas, de que lo usaran como un trapo viejo para limpiarse bien antes de buscar a otro. Así que un día me decidí a ser yo quien jugara. Metí mi corazón en un barco de vela y el viento lejos se lo... Seguir leyendo →

El silencio

 Dolía en mis oídos.  También en mi estómago.  Y en mi pecho.  Hacía tiempo ya que me había acostumbrado a sentirlo, pero eso no significaba que doliera menos, simplemente me había hecho a la idea de vivir con ello, o por lo menos de intentarlo. La verdad es que llegaba incluso a odiarme por ello,... Seguir leyendo →

Y cuando vengan tempestades…

   Echa a volar, todo lo lejos y rápido que puedas. Porque donde estabas ya no puedes quedarte si no quieres acabar herido, así que aléjate sin remordimientos y aprovecha, sácale el partido a los cambios que se vienen y empieza una nueva aventura.    Llévate las cosas buenas contigo y deja el resto atrás,... Seguir leyendo →

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